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  • Eric Teixido

Actualizar o no actualizar, esa es la cuestión (del rendimiento de tu equipo)

Bendito sea el botón de "posponer" y su capacidad de trasladar a un futuro indeterminado la confrontación con la realidad de tomar una decisión.



La utilidad de poder aplazar la decisión de actualizar o no el equipo informático nos da un espacio de tiempo en el que debatir los pros y contras de una puesta al día del software, ahora bien, ¿verdaderamente necesitamos meditar esta clase de decisiones? Os dejamos con una serie de mitos acerca del tema y también con unos consejos para que la computadora no pierda ese preciado bien que es la velocidad.


En primer lugar, cabe señalar que no es ninguna locura preocuparse por las consecuencias que pueda tener descargar una actualización sobre la memoria del equipo (y, por tanto, sobre su rendimiento). Las computadoras de uso general tienen una memoria y una capacidad de procesamiento limitadas, la instalación de software consume de ambas y cuando se hace en grandes cantidades reduce el rendimiento de la máquina.


Ahora bien, si el ordenador tiene la suficiente memoria, potencia de procesador y espacio en el disco, las actualizaciones de software no solo no deben suponer un problema, sino que tienen que hacer que funcione mejor. Porque al fin y al cabo las actualizaciones están diseñadas para poner un parche a posibles debilidades de los sistemas operativos, para mejorar su seguridad y (si todo va como debe) su rendimiento. Entonces, ¿cómo puedo tener mi ordenador en un estado óptimo para recibir actualizaciones?

Eliminación regular de archivos temporales


Los archivos temporales (creados por software y sistemas operativos) pueden eliminarse con total seguridad a través de la limpieza del disco y las herramientas de administración para sistemas operativos populares (Windows, Macintosh y Linux).


Llevando a cabo dicha limpieza se asegura un buen rendimiento del ordenador, pues son archivos que consumen espacio en el disco de la computadora y, a menudo, usan potencia de procesamiento que pueden desacelerar la computadora.


Minimizar el uso de programas que se abran al iniciarse el ordenador


Dropbox, Skype o Adobe son programas que se inician de forma automática al encender la computadora y pese a cerrarse de forma rápida, tienden a quedarse en segundo plano consumiendo recursos del PC.


Desinstalar programas innecesarios


Por una especie de Síndrome de Diógenes digital tendemos a acumular programas que llevamos años sin utilizar. No queremos cortarte las alas, pero si Photoshop lleva años instalado esperando a que te conviertas en un artista digital por arte de magia, igual puedes plantear precisar de él hasta que reúnas el tiempo para ponerte con él. Así la computadora gana espacio en el disco y se libera algo de la potencia de procesamiento.


Almacenar información en la nube


Si tienes conexión a internet tienes acceso a la nube, esa es la única limitación a poder almacenar centenares de archivos online. Además, es un sistema probado seguro para el guardado de información. Así pues, es aconsejable almacenar archivos grandes como música y videos allí para liberar al PC de cargas prescindibles y mejorar cualitativamente su velocidad.

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